Playa del Carmen, uno de los destinos más encantadores del Caribe mexicano, es el punto estratégico para disfrutar de los atractivos estelares de la Riviera Maya. Ubicada en el corazón del mundo maya –68 kilómetros al sur de Cancún-, este sitio de Quintana Roo cuenta con un clima semitropical, que invita a practicar las actividades acuáticas que le caracterizan, como el buceo, que hace posible descubrir hermosos arrecifes coralinos. En los últimos 15 años, este destino ha pasado de ser un pequeño pueblo a tener un crecimiento turístico sin precedente. Su nombre real es Xaman-Hu, y pasó de ser un puerto pesquero a una ciudad cosmopolita con restaurantes al aire libre, bares, tiendas de diseño, hoteles boutique y mercados de artesanías. Hoy es posible encontrar en sus pequeñas calles restaurantes con cocina de autor y exclusivos hoteles boutique que han sido portada de las revistas de viajes más famosas del mundo. También es un buen punto para acampar, disfrutar de campos de golf y de atracciones naturales para el ecoturismo. Es uno de los sitios favoritos para el turismo mundial, y la vida del pueblo tiene un sabor internacional gracias a la gran cantidad de visitantes que pasaron a ser residentes después de enamorarse de esta zona. Con todo esto, Playacar –como le llaman sus habitantes– es una ciudad que vibra en medio de sus paisajes, de los matices azules de un cielo despejado y el turquesa de las aguas del Mar Caribe. Destino favorito de la Riviera Maya, Playa del Carmen quita el aliento por la extensión de sus bellas playas y la cultura maya fusionada con la moderna, siempre representada en cada rincón del poblado. La Quinta Avenida es el punto comercial, cultural y social más importante de Playa del Carmen. Ahí, coloridos locales, enormes hoteles y bellas plazas concentran a turistas y habitantes que buscan tener un día lleno de experiencias memorables. Como destino turístico, deja que sus visitantes practiquen buceo en la vecina Isla Cozumel, donde se encuentra el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel -Gran Arrecife Maya-, que pertenece al Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado el segundo más grande del mundo. Navegar en velero o remar en kayak, tener un día de pesca a bordo de un lujoso yate o hacer expediciones para conocer la zona arqueológica de Tulum, o visitar los cenotes en las comunidades aledañas, son algunas de las experiencias que se quedan grabadas en la memoria de quienes aquí concurren.